sábado, 9 de abril de 2016

PSICOSIS Y LOCURA

Psicosis y locura



En español la palabra «locura» se utiliza coloquialmente como un término peyorativo, y no se usa como diagnóstico médico en la actualidad. Vulgarmente se adjetiva como "loco" a personas que sufren trastornos mentales, cor ejemplo psicosis,6 pero también se utiliza para las neurosis graves y los pacientes borderlimo pone.
Psicosis para el psicoanálisis

Esta corriente que también estudia los estados mentales, tal vez usando una mejor denominación como ser estructuras psíquicas o subjetivas en lugar de locura (la locura es una definición social de aquello que se aleja de la normalidad y no una clasificación nosológica, como así también la normalidad, ya que si repasamos la historia se verán distintas definiciones de normalidad en el mundo y una misma comunidad). Actualmente se utiliza el término psicosis, si bien es muy polémico su uso debido a diversos sostenes teóricos puestos en duda. Lo fundamental de estas estructuras no son las alucinaciones, pensamientos confusionales, sensaciones de persecución por otras personas reales como fantaseados, etc., (la sintomatología) sino una imposibilidad estructural del sujeto. Es decir, que los síntomas pueden estar presentes o no, y solamente se desarrollarán en aquellas personas que estructuralmente están predispuestas a ello, aunque pueden no hacerlo y vivir una vida sin presentar síntomas (si bien una lesión presentaría síntomas similares estos están dados por un factor accidental y no constitutivo de la persona). Las psicosis, para esta corriente, son una estructura entre otras (neurosis, perversión, etc.) que se puede desencadenar o no (aparición de síntomas). Las personas que sufren psíquicamente tienen dificultades para conectarse con la realidad "normal".
Etiología

Se desconoce la causa de la psicosis, aunque existen varias teorías y suelen considerarse un síndrome más que una entidad nosológica diferenciada. Se ha planteado que los fenómenos psicóticos más característicos, como las alucinaciones y los delirios, son más frecuentes en la población general que lo que se pensaba, y que, en realidad, podrían ser parte de un continuo sintomático (este último concepto no es aceptado mayoritariamente).

Hacia fines biologista a las psicosis. En efecto, las investigaciones han encontrado de siglo XX, con el auge del avance en genética se ha pretendido buscar una etiología una mayor actividad de la dopamina y de la serotonina, siendo que la mayoría de los antipsicóticos disponibles tienden a inhibir la actividad de dichos neurotransmisores.1

El psicoanálisis, en cambio, considera que las psicosis se deben a factores exógenos al afectado, factores estructurales.1 Lacan explica la génesis de la psicosis (tras estudiar muchos casos) en un proceso llamado forclusión. 1

La terapia cognitiva, por su parte, concibe a los trastornos psicóticos desde un modelo bio- psico- social de vulnerabilidad- estrés- habilidades de afrontamiento. Se plantea que las tres variables funcionan como factores interactivos, que inciden en el origen, la gravedad y el curso.
¿Cuál de las teorías sería la correcta? Estadísticamente parecen existir psicosis "congénitas", pero a día de hoy dista de estar verificado; en cambio situaciones de distrés (estrés negativo), irritación y mortificación, decepciones sentimentales, pueden ocasionar psicosis.[cita requerida]
Clasificación

Existen históricamente muchas clasificaciones, algunas de las cuales se establecían en función de ser cuadros delirante-alucinatorios (por ejemplo, las esquizofrenias) o no alucinatorios (por ejemplo la paranoia), en psicosis delirantes verosímiles o inverosímiles, bien o mal sistematizadas, en relación a su irrupción como proceso o desarrollo, etc.

En la actualidad, mundialmente se acepta como sistema de clasificación nosológica al DSM-IV, y como descripción clínico-psiquiátrica sigue teniendo peso la escuela alemana de Bleuler, Kraepelin y Kleist, y en cuanto a la descripción de delirios, la reseñada por la escuela francesa (con Gaetán de Clerembault como mayor exponente).

Por lo general el sujeto carece de introspección acerca de la naturaleza extraña o extravagante que puede adoptar su conducta o sus pensamientos, los que terminan por provocar una grave disfunción social.

El DSM (Manual estadístico y diagnóstico de los trastornos mentales, de la Asociación Psiquiátrica Estadounidense) reconoce varios tipos de psicosis:
Esquizofrenia
Tipo paranoide de esquizofrenia.
Tipo desorganizado de esquizofrenia.
Tipo catatónico de esquizofrenia.
Tipo indiferenciado de esquizofrenia.
Tipo residual de esquizofrenia.
Trastorno esquizofreniforme
Trastorno esquizoafectivo
Trastorno delirante
Trastorno psicótico breve
Trastorno psicótico compartido.
Trastorno psicótico debido a enfermedad médica asociada.
Trastorno psicótico inducido por sustancias.
Trastorno psicótico no especificado.

Cuadro clínico

Los síntomas que orientan hacia la presencia de un trastorno de tipo psicótico:

Cambios bruscos y profundos de la conducta.
Replegarse sobre sí mismo, sin hablar con nadie.
Creer sin motivos que la gente le observa, habla de él o trama algo contra él.
Hablar a solas (soliloquio) creyendo tener un interlocutor, oír voces, tener visiones (alucinaciones visuales, auditivas) sin que existan estímulos.
Tener períodos de confusión mental o pérdida de la memoria.
Experimentar sentimientos de culpabilidad, fracaso, depresión.
Dificultad para expresar emociones y sentimientos o incluso falta de los mismos.

Advertencia: Algunos de estos síntomas también pueden experimentarse en condiciones no psicóticas: abuso de sustancias, trastornos de personalidad, eventos estresantes (distresantes), lo que Jaspers ha denominado «situaciones límite», momentos graves de neurosis (por ejemplo ciertas neurosis del tipo histeria), momentos de conversión. De modo que los síntomas mencionados no constituyen ninguna evidencia concluyente. Por lo tanto, siempre debe hacerse un examen físico y descartar la posibilidad de intoxicación por sustancias antes de concluir un diagnóstico de psicosis.
Tratamiento

En el tratamiento de la psicosis se suelen utilizar medicamentos antipsicóticos, además de diversos apoyos psicosociales y el tratamiento de la enfermedad de base.
PSICOSIS
La psicosis es un término genérico utilizado en psiquiatría y psicología para referirse a un estado mental descrito como una escisión o pérdida de contacto con la realidad.  A las personas que lo padecen se las denomina psicóticas. En la actualidad, el término «psicótico» es a menudo usado incorrectamente como sinónimo de psicópata. Las personas que experimentan psicosis pueden presentar alucinaciones o delirios y pueden exhibir cambios en su personalidad y pensamiento desorganizado. Estos síntomas pueden ser acompañados por un comportamiento inusual o extraño, así como por dificultad para interactuar socialmente e incapacidad para llevar a cabo actividades de la vida diaria.

Una amplia variedad de elementos del sistema nervioso, tanto orgánicos como funcionales, pueden causar una reacción psicótica. Esto ha llevado a la creencia que la psicosis es como la «fiebre» de las enfermedades mentales, un indicador serio pero no específico.2 3 Sin embargo, muchas personas tienen experiencias inusuales y de distorsión de la realidad en algún momento de sus vidas, sin volverse discapacitadas o ni siquiera angustiadas por estas experiencias.

Como resultado, cierta corriente de investigadores argumentan que la psicosis no está fundamentalmente separada de una conciencia normal, sino más bien es un continuum con conciencia normal. Desde esta perspectiva, las personas que son diagnosticadas clínicamente como psicóticas pueden estar teniendo simplemente experiencias particularmente intensas o angustiantes
Se ha definido la psicosis como «un desorden mental grave, con o sin un daño orgánico, caracterizado por un trastorno de la personalidad, la pérdida del contacto con la realidad y causando el empeoramiento del funcionamiento social normal».
Una correcta apreciación del término implica circunscribir la psicosis como una situación de enfermedad mental que presenta un desvío en el juicio de realidad. Este desvío es propio de la psicosis, a diferencia de la insuficiencia de juicio propia de la oligofrenia, del debilitamiento propio de las demencias, y de la suspensión del juicio propio de los estados confusionales (o delírium).

Los sujetos psicóticos suelen experimentar (o no) alucinaciones, pensamientos delirantes (siempre si están en período de estado), y trastornos formales del pensamiento (cambios de las relaciones semánticas y sintácticas).

FRUSTRACION
Nadie puede escapar de la ira de la frustración, ni siquiera los niños pequeños. Los pequeños parecen ser propensos a sentirse cada vez más frustrados por la falta de habilidades de afrontamiento o de vocabulario para expresarse adecuadamente. Los niños tienden a exteriorizar su frustración en lugar de discutir cómo se sienten. Los padres y los educadores pueden desarrollar técnicas diseñadas para ayudar a un niño a manejar sus sentimientos negativos, para que pueda volver a un estado normal de ser.
Enséñale al niño a identificar sus sentimientos más allá del típico feliz, triste y enojado. Habla con tu hijo sobre los sentimientos más complejos, como la frustración y los celos. Describe estos sentimientos como más o menos intensos que los sentimientos típicos que se suele tener. Utiliza tarjetas con las caras de las emociones o pídele a tu niño que dibuje su propia cara en las emociones que describes. Enseñar a un niño a identificar los sentimientos es un paso importante para afrontar con eficacia la emoción. La identificación de las emociones le permite a un niño entender cómo se siente y lo que necesita hacer para abordarlo.NEUROSIS

Enséñale al niño a respirar profundamente cuando esté frustrado. Este tipo de respiración profunda calma el cuerpo, eliminando cualquier tensión y frustración que sienta. Dile que tome una respiración profunda, manteniéndola durante cuenta hasta tres y soltándola lentamente. Pídele que continúe respirando de esta manera varias veces o hasta que sienta que está lo suficientemente tranquilo como para continuar con su día.
Hacer que el niño se mueva es una manera positiva para quitar algo de la energía negativa que siente, puede ser paseando, lanzando una pelota hacia adelante y hacia atrás o saltando la cuerda, lo que sea para gastar energía. El niño podría ser más propenso a hablar sobre lo que le está molestando si se dedica a otra actividad en la que pueda "esconderse" detrás de un mecanismo de defensa para ayudar a que se sienta lo suficientemente seguro sobre sus sentimientos como para expresar sus sensaciones. La actividad física proporciona una salida para la energía negativa que viene del estar frustrado, por eso puedes conseguir una lista de tareas o de actividades con las que el niño disfrute para cuando aumenten los niveles de frustración.


Crea un cuadro o una bolsa de habilidades de afrontamiento que tu niño pueda usar cada vez que aumenten sus niveles de frustración. Llena la caja con los objetos que le gusten y que lo calmarán, como libros para colorear y lápices de colores, arcilla para modelar, juguetes y juegos especiales, una bola para aliviar la tensión y cualquier otro artículo que tu niño pueda identificar como calmante. Guarda la caja en un lugar seguro para usarla sólo cuando se sienta extremadamente frustrado. Usarla durante los momentos extremos garantizará que las herramientas no pierdan su eficacia con demasiada rapidez.


Psicopatía y la seducción

La seducción es la base que permite el acto psicopático y se produce mediante una transferencia bidireccional donde la propuesta del psicópata encuentra eco en las apetencias del otro, dado que una característica fundamental de la personalidad psicopática es la habilidad para captar las necesidades del otro. Este mecanismo se articula cuando el psicópata convence al otro de que él le es infinitamente necesario para suplir necesidades irracionales que éste no puede detallar.

En la seducción el psicópata necesita que el otro esté de acuerdo, para lo cual usa la persuasión y el encanto, por lo que es bidireccional; hay un consentimiento por parte de la otra persona, a diferencia de lo que ocurre en las relaciones tangenciales donde el psicópata actúa unidireccionalmente mediante la violencia, que constituye una agresión desde una posición de poder. Aquella bidireccionalidad podría ser debida a que la mayoría de psicópatas son conscientes de las consecuencias judiciales de sus actos.

Características según Cleckley

El trastorno psicopático produce una conducta anormalmente agresiva y gravemente irresponsable, que según el doctor Hervey Cleckley determinan una serie de características clínicas, descritas en su libro The Mask of Sanity: An Attempt to Clarify Some Issues About the So-Called Psychopathic Personality, que incluyen:

Encanto superficial e inteligencia.
Ausencia de delirios u otros signos de pensamiento no racional.
Ausencia de nerviosismo o manifestaciones psiconeuróticas.
Escasa fiabilidad.
Falsedad o falta de sinceridad.
Falta de remordimiento y vergüenza.
Conducta antisocial sin un motivo que la justifique.
Juicio deficiente y dificultad para aprender de la experiencia.
Egocentrismo patológico y carencia de empatía.
Pobreza generalizada en las principales relaciones afectivas.
Pérdida específica de intuición.
Insensibilidad en las relaciones interpersonales generales.
Conducta extravagante y desagradable bajo los efectos del alcohol y, a veces, sin él.
Amenazas de suicidio raramente consumadas.
Incapacidad para seguir cualquier plan de vida.

Características según Hare

Para el doctor Robert Hare, investigador sobre psicología criminal, los criterios que definen a la personalidad psicopática pueden evaluarse mediante una lista de veinte características denominadas Psychopathy Checklist (PCL). Estas descripciones tuvieron como base el trabajo de Cleckley para definir la psicopatía a través de una serie de síntomas interpersonales, afectivos y conductuales. Los síntomas que exhiben los psicópatas son, según Hare:

Gran capacidad verbal y un encanto superficial.
Autoestima exagerada.
Constante necesidad de obtener estímulos y tendencia al aburrimiento.
Tendencia a mentir de forma patológica.
Comportamiento malicioso y manipulador.
Carencia de culpa o de cualquier tipo de remordimiento.
Afectividad frívola, con una respuesta emocional superficial.
Carencia de empatía. Crueldad e insensibilidad.
Estilo de vida parasitario.
Falta de control sobre la conducta.
Vida sexual promiscua.
Historial de problemas de conducta desde la niñez.
Falta de metas realistas a largo plazo.
Actitud impulsiva.
Comportamiento irresponsable.
Incapacidad patológica para aceptar responsabilidad sobre sus propios actos.
Historial de muchos matrimonios de corta duración.
Tendencia hacia la delincuencia juvenil.
Revocación de la libertad condicional.
Versatilidad para la acción criminal.

Robert Hare estima que el 1 % de la población es psicópata.11 Otras estimaciones incluso llegarían al 6 %.[cita requerida]

Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V), su prevalencia está entre el 0.2% y el 3.3%.
Posibles causas que dan origen a las personalidades psicópatas

No existe evidencia real sobre las posibles causas del trastorno de personalidad antisocial, sin embargo, se cree que factores genéticos y ambientales, como el maltrato infantil o el abuso infantil contribuyen a su desarrollo. Las personas de padres antisociales o alcohólicos corren mayor riesgo. Las prisiones contribuyen en mucho a desarrollar esta afección en las personas.

Las personas que tienen por costumbre maltratar a los animales durante la infancia suelen estar ligadas al desarrollo de la personalidad antisocial.
Tipos de relaciones que establecen los psicópatas

A pesar de que los psicópatas no conciben al resto como personas sí establecen relaciones y vínculos, que suelen ser de tres tipos:

Asociativos, que se producen cuando un psicópata entra en contacto con otro para obtener un objetivo común (también se suele denominar alianza). Dado que ambos integrantes del vínculo son narcisistas y ególatras el apego sólo está justificado por el utilitarismo de tener un propósito común.
Tangenciales, que ocurre cuando el psicópata encuentra una víctima ocasional en un encuentro puntual, donde utiliza sus tácticas coercitivas de forma temporal.
Complementarios, que determinan una relación de doble vía, que habitualmente ocurre con un neurótico (el neurótico o la neurótica suele ser manipulado/a por el psicópata en una, mal denominada, "simbiosis"), en este caso la persona psicópata suele aprovecharse de la situación en los neuróticos culpógenos, neuróticos víctimas los cuales tienen un duelo casi perenne ya que no pueden substituir al objeto perdido es decir que se sienten culpables de algo con deseos (siempre inconscientes) de autodestrucción sintomatizados muchas veces en una depresión con sentimientos de culpa que es aprovechada por cualquier psicópata.

PERTURBACIONES DE LA CONDUCTA Y PSICOPATIAS
La psicopatía o personalidad psicopática es un trastorno antisocial de la personalidad.

Características generales del psicópata

Es importante aclarar que, a diferencia de otros trastornos y características psicológicas, no existe un comportamiento único definido en una persona a partir del cual se pueda distinguir de forma inequívoca a un psicópata de una persona normal. Pese a que en sentido legal la existencia de una referencia exacta con la que decir si una persona es psicópata o no puede ser útil o necesaria, no hay evidencia científica para decir quién es psicópata y quién no. En otras palabras, un psicópata está mejor definido como una persona que es "más o menos psicopática".1 Contrario a la cultura popular e incluso contrario a una parte importante de profesionales del sector (ver Exageración y mitificación popular), un estudio científico reveló en el año 20042 y luego respaldado por los resultados de otro estudio en el año 2006,3 que es poco acertado pensar en las personas como "psicópata o no psicópata", así como pensar que dos psicópatas tienen el mismo tipo de psicopatía o características psicopáticas, el mismo comportamiento, etc. En este artículo se utiliza el término psicópata entendiendo el término según esta definición.

Hay varios comportamientos y características que son relativamente comunes entre los psicópatas. Las personas con trastorno psicopático, o psicópatas, suelen estar caracterizadas por tener un marcado comportamiento antisocial, una empatía y remordimientos reducidos, y un carácter desinhibido.1 Este carácter psicopático puede hallarse en diferentes dimensiones de la personalidad, en diferentes combinaciones en el conjunto de la población. La definición exacta de la psicopatía ha ido variando sustancialmente a lo largo de los años y sigue siendo una materia bajo investigación. Algunas definiciones que continúan siendo usadas en la actualidad son parcialmente complementarias y a veces son contradictorias.

Los psicópatas tienden a crear códigos propios de comportamiento, por lo cual sólo sienten culpa al infringir sus propios reglamentos y no los códigos sociales comunes. Sin embargo, estas personas sí tienen conocimiento de los usos sociales, por lo que su comportamiento es adaptativo y pasa inadvertido para la mayoría de las personas. Afín a todo lo antedicho es la personalidad sádico narcisista o de narcisismo maligno.
El Mahatma Gandhi expresa que un cobarde es incapaz de demostrar (o dar) amor ya que el afecto, la empatía con el Otro le hace sentir riesgo por "su" ego.
Exageración y mitificación popular

Debido a que se trata actualmente de una materia bajo investigación y que no se ha empezado a conocer mejor hasta que no se han realizado estudios serios (aproximadamente a partir del año 2000 en adelante), es un tipo de personalidad habitualmente mitificada y mal entendida en la sociedad. De este modo, a través de películas y prensa popular (en algunos casos incluso prensa especializada en psicología) se ha transmitido una imagen exagerada o directamente errónea. Por los mismos motivos, es probable encontrar profesionales de la psicología que, al no estar especializados en esta materia (y/o no estar actualizados), puedan desconocer los últimos descubrimientos en esta materia y por lo tanto tener un conocimiento erróneo sobre la psicopatía.

Un mito muy extendido es que los psicópatas no pueden o no sienten emociones. Tal como se ha explicado en la definición científica de la psicopatía, no podemos considerar a todos los psicópatas por igual. Hay psicópatas que pueden sentir perfectamente el espectro normal de emociones humanas y hay otros que no. Gracias a la nueva tecnología fMRI, se han realizado recientemente estudios que revelan que los psicópatas que tienen déficits emocionales, los tienen en todas las emociones.
Cuando el público general oye el término "psicópata" inmediatamente piensa en violencia. Sin embargo, la psicopatía existe tanto en el mundo criminal como en el mundo civilizado y muchos psicópatas no tienen ninguna historia de violencia en su pasado. Esto no significa que no haya psicópatas con tendencia a la violencia, pero lo contrario (que todos tengan esa tendencia) es igual de falso.
Características clínicas de la psicopatía

Para Hellman y Blackman (1966) uno de los signos característicos a edades tempranas de rasgos psicopáticos y/o antisociales se podrían reducir a una tríada caracterizada por enuresis, maltrato animal y piromanía.10 Sin embargo, en los manuales del DSM-IV se ha hecho énfasis en que los rasgos antisociales pueden desvanecerse con la edad, en especial en aquellos sujetos con psicopatía. Con el tiempo han aparecido sistemas de clasificación más complejos basados en descripciones, estudios o test de Robert Hare o Hervey Cleckley. Independientemente de las características que cada uno de los dos anteriores mencione en sus estudios, hay un consenso general acerca de ciertas características evidentes y comunes en los psicópatas, como por ejemplo: Su falta total (o muy elevada) de empatía, culpa o remordimiento. Su tendencia a "cosificar" a las personas u otros seres vivos que le rodean, y su continua violación de los derechos y normas sociales ya sea de un individuo o la sociedad. Algunas de las características que suelen poseer las personalidades psicópatas son el victimismo y la manipulación.

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